Rubros
Hecho para negocios reales.
Un kiosco necesita vender rápido y reponer a tiempo. Un taller necesita sostener una seña durante tres semanas. Onion arranca igual para los dos y crece distinto.
Elegí el tuyo
El negocio que más se parece al tuyo.
La base es la misma: ventas, caja, stock, compras, gastos y reportes. Los módulos cambian según cómo trabajás. Un kiosco puede quedarse con mostrador y stock; una panadería suma recetas y encargos; un taller, pedidos, entregas y producción.
Kioscos
Para el kiosco que no puede quedarse sin stock.
Muchos productos chicos, precios que cambian y faltantes que aparecen tarde. Vendé por código de barras, revisá críticos antes de abrir y reponé con datos.
Despensas
Orden para vender, reponer y decidir.
Ventas diarias, compras a proveedores y gastos que hay que separar. Onion conecta esas capas para que no reconstruyas el negocio con planillas y memoria.
Minimarkets
Muchos productos, mayor claridad.
Más categorías, más stock y más necesidad de reportes claros. Ordená el catálogo por categoría, priorizá el stock crítico y leé el negocio sin perderte.
Bares y gastronomía
Ventas, insumos y gastos, más claros.
Ventas rápidas en horarios concentrados, insumos que se mueven y gastos fijos que pesan. Dejá la mesa abierta, cargá la receta de lo que más sale y cerrá la caja del turno.
Panaderías y rotiserías
El costo sale del horno, no de una factura.
Lo que vendés lo producís, así que su costo hay que armarlo. Cargá la receta de lo que más sale y tomá encargos con fecha de retiro sin cuaderno de por medio.
Mueblerías y talleres
De la seña a la entrega, sin perder el hilo.
La venta empieza con un adelanto y termina semanas después en el domicilio del cliente. Pedidos con fecha prometida, reservas, entregas parciales y remitos internos.
Tiendas de ropa y regalerías
Un catálogo grande no tiene por qué ser un desorden.
Talles, colores y temporadas multiplican el catálogo, y con dos locales el mismo producto tiene dos historias. Stock por ubicación y rotación para ver qué quedó quieto.
El rubro cambia. El problema se repite.
Cuando ventas, stock, compras y gastos viven en lugares distintos, el dueño termina decidiendo con información incompleta. Onion junta esas capas en un sistema simple.
Probá Onion con un negocio de ejemplo.
Mirá cómo se registran ventas, se actualiza el stock y aparecen reportes claros, sin cargar tus propios datos.