La decisión de dónde comer se toma en el teléfono, comparando tres o cuatro fichas de Maps en un par de minutos. En esa comparación pesan las fotos de los platos, el menú y el precio aproximado. No pesa el logo, ni el eslogan, ni cuántos años tiene el local.
Eso convirtió a la carta en algo distinto de lo que era. Antes se entregaba en la mesa, cuando el cliente ya había elegido. Ahora es el argumento con el que se decide venir.
Los tres formatos de menú no valen lo mismo
Google acepta el menú de varias formas, y la diferencia entre ellas es qué puede hacer con la información.
| Formato | Qué puede hacer Google con él | Cuándo usarlo |
|---|---|---|
| Menú detallado, plato por plato | Leerlo, buscarlo, mostrar platos con foto y precio | Siempre que puedas, es el que más muestra |
| Foto o PDF de la carta | Mostrarlo como imagen, nada más | Como complemento visual, nunca como única versión |
| Link a la carta en tu web | Derivar el clic a tu sitio | Si tenés carta online que mantenés al día |
La diferencia práctica es grande. El menú detallado es la única versión que participa cuando alguien busca un plato concreto, del tipo “milanesa napolitana cerca”. El PDF puede ser hermoso y en esa búsqueda no existe, porque para Google es una imagen.
Cómo se carga el menú detallado
Se hace una vez desde el editor de menús de la ficha, y después se edita plato por plato en el momento. Tres campos por plato: nombre, descripción corta y precio.
Vale la pena pensar las secciones antes de empezar, porque son las que ordenan la lectura: entradas, principales, postres, bebidas, o la división que use tu carta. Un menú con cuarenta platos en una sola lista se lee peor que uno con cuatro secciones de diez.
La descripción corta es donde la mayoría se apura, y es la que hace que el plato se encuentre. “Milanesa napolitana con papas fritas” trabaja mejor que “Napolitana”, porque contiene las palabras con las que la gente busca.
Google incluso puede ayudarte a generar el menú a partir de una foto de la carta, lo que resuelve la parte más tediosa de la carga inicial. Conviene revisar lo que quedó, porque los precios y las descripciones son justo lo que más importa que esté bien.
Captura pendiente: Editor de menús de la ficha: secciones (entradas, principales), platos con precio y foto.
Los platos populares se administran
Google marca automáticamente algunos platos como populares en tu ficha, combinando fotos y menciones de los clientes. Esos platos son lo primero que ve quien abre tu ficha con hambre.
Como se arman solos, conviene revisarlos: que el nombre esté bien escrito, que el precio sea el actual, y que la foto sea tuya y no la foto oscura con flash que subió un cliente en una cena de julio. Se pueden corregir desde el panel.
Es una de esas tareas que lleva diez minutos y ordena la primera impresión de todo el que llega a la ficha.
Las fotos de platos se sacan con el teléfono
No hacen falta fotos profesionales. Hacen falta fotos reales, y hay una diferencia que se nota.
Cuatro cosas alcanzan: luz de día, la mesa junto a la ventana, el plato como se sirve de verdad y nada más en el cuadro que distraiga. Sacar tres o cuatro tomas del mismo plato y elegir la mejor lleva dos minutos por plato.
Lo que sí conviene evitar es la tentación del banco de imágenes. Además de que se nota, publicar fotos de comida que no es tuya va contra las políticas de Google, y el cliente que llega esperando la foto y recibe otra cosa lo escribe en la reseña.
Un menú viejo es peor que no tener menú
El precio desactualizado en Google se cobra en el mostrador. El cliente pidió viendo un número y paga otro, y esa discusión termina en una reseña de una estrella con foto del ticket.
La regla es una sola: el día que cambiás precios, cambiás la ficha. Si la carta se imprime, ese es el mismo día en que se manda a imprimir, así no hace falta acordarse dos veces.
Lo mismo con los platos que diste de baja. Cada “no, eso ya no lo hacemos” le enseña al cliente a desconfiar de toda tu carta, y esa desconfianza se traslada a los precios y a los horarios.
Qué hacer con el menú del día
Es la pregunta que aparece siempre en bares y comedores, porque el menú del día cambia y la ficha no se puede editar a diario sin volverse un trabajo.
Hay dos caminos razonables. El primero es cargar el menú del día como una sección estable con su precio y una descripción del formato, del tipo “plato principal, bebida y postre”, sin listar los platos que rotan. Es honesto, se mantiene solo y comunica lo que el cliente quiere saber: cuánto sale y qué incluye.
El segundo es usar las publicaciones del perfil para el plato de hoy, dejando el menú detallado para la carta fija. Publicar el mediodía lleva un minuto y encima suma actividad reciente a la ficha.
Lo que no conviene es dejar el menú del día sin precio, porque el precio es exactamente el dato que hace que alguien se decida a caminar cuatro cuadras.
Preguntas frecuentes
¿Menú detallado o link a mi carta online? +
Los dos, si mantenés ambos al día. Si tenés que elegir uno, el menú detallado: es el que Google puede leer y mostrar en búsquedas de platos, sin depender de que el cliente haga un clic más.
¿Las fotos tienen que ser profesionales? +
No. Tienen que ser reales, con buena luz y del plato que efectivamente servís. Una foto honesta con el teléfono le gana a una de banco de imágenes, y además las fotos de comida que no es tuya van contra las políticas de Google.
¿Qué pasa con las fotos feas que suben los clientes? +
No se pueden borrar salvo que violen políticas, pero sí se pueden enterrar: subí fotos propias seguido y elegí una buena foto de portada. La ficha muestra primero lo más nuevo y lo más relevante.
¿Tengo que poner todos los precios? +
Conviene. El precio es uno de los datos que más se comparan al elegir dónde comer, y una carta sin precios genera la sospecha de que son altos. Si un plato varía por peso o por temporada, se puede indicar el criterio en la descripción.
¿Sirve el menú si solo hago delivery? +
Sí, y es igual de importante. La ficha de un negocio de área de servicio también muestra menú y fotos, y muchas veces es la primera vez que alguien ve tu carta antes de buscarte en una app.